Una crónica nocturna en Bahar Dar
EXPLORADOR NOCTURNO Ahora que no me emborracho como antes, Ahora que el mundo se muestra más calmado, Ahora que amo sin tener la polla todo el día erecta, Ahora que puedo escribir apaciblemente mis derrotas amorosas, mis noches más lamentables ,mis noches más humanas, las que, en verdad, me han hecho volar y soñar como una majestuosa águila, a este espíritu inestable, las que han dado musicalidad a mis pocas victorias,. las que han dado mis mejores noches junto a mis mejores amantes. Porque ¿ qué sentido tiene la vida sin derrotas? Al fin y al cabo, las derrotas son el cauce que nos llevan al océano. Un océano desconocido, que tal vez no quiera conocer nunca. Desperté a causa de una fuerte cefalea y una necesidad imperante de beber algo para eliminar la sequedad de boca. Me encontraba tendido boca abajo en una cama extraña, con un culo plano y desnudo rozando mi cadera izquierda, una veinteañera subsahariana dormía intensamente en posición fetal, llevando...