ASCENSIÓN A SANT JERONI EN UN VIERNES GLACIAL
Son las diez de la mañana cuando inicio la ascensión al punto más elevado de la más sagrada de las montañas de Cataluña, es decir, Montserrat. Iniciándola desde las afueras de la pequeña población de Monistrol de Montserrat. Es un día desapacible por mucho que el astro rey de nuestro sistema solar se presente sin ninguna interferencia en la atmósfera y ya estemos a finales de noviembre. El viento gélido que azota la comarca genera una sensación mayor de frio de lo indicado en el termómetro. Por lo tanto, no tengo más remedio, si no quiero que me invada los tembleques, que cubrir mi cuerpo con más ropa de Decathlon, que mi presupuesto no llega para marcas superiores. Una parte del primer tramo, unos cincuenta metros, me sorprende una inesperada trepada que no entraba en mis planes, dado que las informaciones recabadas por internet no la señalaban. Aunque es cierto hay una pista que la serpentea recorriendo más metros. Sin embargo, justo en el momento que iba a ren...